09 febrero 2011

A todos los que quieren y aman el fútbol…..




de Miguel Ramos

…..Terminó el Fútbol Americano , que viva el Fútbol Soccer!!!!!! y recordando a uno de los grandes maestros , aquí la crónica para ponerle sabor al campeonato de liga 2011…..


…..Cuando conocí a Angel Fernandez,  mejor dicho, porque suena muy ostentosa esta postura, fue en un número de la revista Chanoc de los años setenta, hasta entonces no comprendía la magnitud de la trayectoria y presencia del cronista del gooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooool eterno como era su costumbre  cantarlo, el máster de la crónica del que llamaba y con justa razón “el juego del hombre”, hasta que comencé a escucharlo en las narrativas de esos años mucho más marcado en el mundial de Argentina 78, showman creador de historias y novelas alrededor del partido que fuere como un Tampico Madero – Atlético Potosino,  fue llamado de sus labores de conductor, cronista de béisbol y productor musical por el Señor Emilio Azcárraga para narrar los partidos del América y hacer grande a la televisión deportiva de la casa de Chapultepec.

Inmortalizó de manera más que excepcional a jugadores de la época  con apodos como el que le puso al arquero argentino Miguel Marín, a quien por sus lances felinos llamó El Gato y poco después gracias a su manera de volar de un lado a otro en la portería durante la final de 1971 , lo bautizó como Supermán y cada vez que venía un balón de peligro a él, mencionaba con seguridad la posibilidad de que trajera Criptonita. Al gran defensa argentino de los años setenta, Miguel Ángel Cornero, quien tenía como consigna que pasaba el balón o el hombre, pero no los dos, El Confesor; a Pedro Nájera, que corría los noventa minutos y un poco más  el Siete Pulmones; al espectacular saltimbanqui de la melena larga y goleador indiscutible Hugo Sánchez, El Niño de Oro; al ídolo Enrique Borja, por su prominente nariz, El Cyrano de las canchas, a Leonardo Cuellar, por su abundante melena, El León de la Metro, Goldwyn Mayer por supuesto, o a Javier Guzmán, el Kalimán, por salvar dos goles en la raya.

Quien de niño no adquirió gusto por el fútbol con la frase inicial: "A todos los que quieren y aman al fútbol”. Y para los momentos de angustia y emoción desbordante “Sálvese quien pueda... Niños y mujeres primero”-
La espontaneidad en una de sus narraciones lo define, cantó goooooool al ver el balón tocar las redes, pero al darse cuenta que la vista lo había engañado como sucede frecuentemente, volvió a gritar con más fuerza y en dos ocasiones pero agregó al final, ¡Gooooool, que se escapa!
Narro todo lo que pudo dándole magia a un fútbol discreto del ayer que hoy es un espectáculo en cualquier parte del mundo, su capacidad periodística le soportaba la riqueza retórica que necesita un máster del micrófono, el recurso la espontaneidad que hace e hizo diferente al que con gran clase como él sabe explotarla. Por esto y mucho más queda el testimonio de un gran mexicano que no necesita ganar un premio Nobel o un Oscar, o una orden de la reina de Inglaterra o de los reyes de España, su legado trasciende a través del micrófono universal que hoy ha callado en lo físico pero no así en la escuela que persiste a nivel de crónica deportiva. Así que remembrando su frase ante su trayectoria y legado: "Me quito el sombrero y me pongo de pie"…..

No hay comentarios: